Recibo un correo de una amiga que finaliza con las siguientes palabras:
«Gracias por la oración. Pasará por mi corazón»
Me dejó sorprendida la respuesta. Lo normal es que hubiese dicho, si acaso:
Gracias, pensaré en ella, pero no, textualmente dijo: Pasar por el corazón
Poco después recibo otro correo donde me explican el origen de la palabra “recordar”:
Re-cordar = volver a pasar por el corazón
Nunca lo hubiese imaginado. Cuando uno hace por recordar algo, en principio, parece que lo que utiliza es la cabeza, la mente, y sin embargo “recordar” se asocia al corazón.
Curioso ¿no? Ahora me doy cuenta de lo importante que es el latín ¡con lo poco que lo he valorado mientras fui estudiante!
Me parece de gran ayuda saber el origen de las palabras, saber lo que dices cuando hablas o escribes.
Teatro y latín. Dos áreas de gran utilidad para ayudarle a uno a crecer como persona.
Teatro: me parece fundamental para lo que sea a lo que se dedica uno en la vida. Es importante perder el miedo a salir en público, aprender a expresarse, trabajar en equipo, usar la memoria. Me parece algo muy completo
Latín: para lo que sea que hagamos usamos las palabras. Saber el origen de las mismas, su significado, nos enriquece mucho a la hora de expresarnos.